sábado, 30 de junio de 2012

La viniente soledad...

Mil historias en los ojos
las canciones del antojo...

Cinco besos en los labios
que destiñen el carmesí,
y tus manos como el viento
balanceándose por mí.

La chaqueta que vestía
sólo usé para ocasión:
la más fría estación,
despedidas de un amor.

Esa tarde de verano
esa tarde no era usual,
más que aire de verano
había un frío sin igual.

Las campanas de la iglesia
al compás del palpitar
presenciaban con tristeza
la viniente soledad.

Emma Eunice

No hay comentarios:

Publicar un comentario