martes, 1 de octubre de 2013

Sin rima; contigo

No pretendo, amor, ser por ti
mas de ti
no busco ser tu espejo
no quiero ser reflejo de ti.

Quiero ser la sombra rebelde que extrañes cuando no haya luz
 no nos va a faltar luz, nunca; nunca me vas a extrañar.

Mientras quieras que esté estaré, hasta que no quieras más
no es que viviré a tu merced, pero sí, a merced de tus actos viviré
mientras tus ojos me miren así, mientras tu boca me bese así
y mientras tu voz me seduzca así, estaré y viviré a tu merced
cuando tus ojos ya no me seduzcan y tu voz ya no me bese
entonces sí, amor, seré por ti, seré recuerdo, serás olvido.


Emma Eunice

viernes, 5 de julio de 2013

Reincidir

Ahora sí,
ahora sí te da por reír en fotos.
Ahora sí por escribir correcto.
Ahora sí que ya no te lo pido.
Ahora pienso que te cohibía, yo, de ser tú.
Ahora pienso que se agotó la batería de seguir intentando.
Ahora me gustaría ir al pasado y borrarnos.
Borrarnos juntos, dejarnos solos.

Ahora que feliz me siento,
que estés "muy bien"
 lejos...

Emma Eunice

Faltaste


Así fue como me encontré. 
Justo como siempre pasa. 
Dentro de mí encontré la luz, encontré quién soy. 
Encontré que quiero. 
Encontré la verdad. 
Encontré mi mundo. 
Mi felicidad. 
Encontré las sensaciones perdidas. 
Encontré el llanto, la risa.
Mi chispa y mi ceniza.
Mi orquesta y el silencio.
La armonía, la calma.
Encontré mi día y mi noche.
Mi fuerte, mi debilidad.
Mi razón, mi causa.
La salida y mi meta.
Como siempre pasa.
Dentro de mí estaba todo.
Encontré mi calor, mi frialdad.
Mi erotismo y castidad.
Mi cielo e infierno.
Mis ganas.
Mi premio y tropiezo.
Mi error.
Encontré en mí, todo.
Menos a ti. 


 Emma Eunice

Flor no diurna




Quería lo diferente
quería que la besarás…
les bastó una mirada, una palabra y
tu sonrisa
pero más que todo le bastaste tú 
y se abrieron sin reproche 
y se besaron en tu coche 
Y fue tan raro como flor que abre de noche 
Era absurda la emoción,
estaba presa en un amor,
pero, nueva se sentía, libre, sola…
¡Qué alegría! 
Le bastaste tú y tu sonrisa,
le bastó tu letra, tu poesía
le faltaba tanta compañía
la encontró contigo cada día
tanta gente los miraba;
y tan sólo se miraban
Ignoraban las palabras
que otros labios pronunciaban
Se sintieron uno sólo
Se querían ellos solos


Emma Eunice

martes, 16 de abril de 2013

Despegar



Cuando necesitamos dejar pasar ciertas etapas de nuestras vidas.
Así como cuando pichón deja de serlo y aprende a volar...
No sólo los hijos abandonan su casa, para crear una nueva, por el motivo que sea, también debemos dejar ir ciertos sentimientos, amores, pasiones, emociones que tenemos hacia algunas personas; como si estas emociones, amores, sentimientos y pasiones fuésemos nosotros, y esa persona el hogar que se ha de abandonar cuando estemos listos, aptos o hasta hartos. Así como si nos mudáramos. Encontraremos nuevas paredes que dan forma a la nueva casa, que aunque no sea tan acogedora como la anterior, así con ese tsunami de sentimientos que conocimos ahí, puede ser ésta mejor, diferente, y por ello intensa. Será difícil acostumbrarse ¡Claro! Es lógico, ya que tal vez en este nuevo hogar el llavín abra hacia la izquierda y no como de costumbre hacia la derecha. Pero de que un día irás a visitar la casa de una amigo y será algo extraño que su llavín abra hacia la derecha y no como ya te habrás acostumbrado, iras y te pasará. Porque todo es acostumbrarse y la clave para acostumbrarse es tiempo, tiempo, tiempo...
Con que pase tiempo bastará.
 
Emma Eunice

martes, 5 de febrero de 2013

Soy por ti...

Admirarte es lo que quiero
sin llegar a idolatrar,
admírate no es oírte
mucho menos escuchar.
Admirarte es sentirte
en cada mínimo gesto;
comprender nada  
y entenderlo todo,
entender que somos
sin intentar comprendernos.
Admírate es amarte
mientras haces tus defectos
aceptar que lo perfecto
es tan poco ante ti.
Admirarte es lo que quiero
y te quiero para mí
admirarte, si me dejas,
pero tú no estás aquí

Emma Eunice

miércoles, 9 de enero de 2013

Sniff


Con cada caricia que te di
supe entregarme sin medir,
y a pesar que no me dabas
me perdía en tu mirada.

Al llegar a nuestra casa
siempre bello me esperabas,
y te juro que te amo
aunque ya tú no lo hagas.

De las cosas que más duelen
es saber que ya no estás,
y saber que sí exististe
es mi gran felicidad.

Cada vez que me seguías
en el patio sin razón
era magia, maravilla,
era inmersa la emoción.

Son los juegos que jugamos
lo que no puedo olvidar,
y es tu olor tan peculiar
que me hace añorar.


Emma Eunice