Cuando necesitamos dejar pasar ciertas etapas de nuestras vidas.
Así como cuando pichón deja de serlo y aprende a volar...
No sólo los hijos abandonan su casa, para crear una nueva, por el motivo que sea, también debemos dejar ir ciertos sentimientos, amores, pasiones, emociones que tenemos hacia algunas personas; como si estas emociones, amores, sentimientos y pasiones fuésemos nosotros, y esa persona el hogar que se ha de abandonar cuando estemos listos, aptos o hasta hartos. Así como si nos mudáramos. Encontraremos nuevas paredes que dan forma a la nueva casa, que aunque no sea tan acogedora como la anterior, así con ese tsunami de sentimientos que conocimos ahí, puede ser ésta mejor, diferente, y por ello intensa. Será difícil acostumbrarse ¡Claro! Es lógico, ya que tal vez en este nuevo hogar el llavín abra hacia la izquierda y no como de costumbre hacia la derecha. Pero de que un día irás a visitar la casa de una amigo y será algo extraño que su llavín abra hacia la derecha y no como ya te habrás acostumbrado, iras y te pasará. Porque todo es acostumbrarse y la clave para acostumbrarse es tiempo, tiempo, tiempo...
Con que pase tiempo bastará.
Emma Eunice