sábado, 26 de mayo de 2012

Y de mi boca nunca saldrá.

CUANDO PESA MAS EL AGUA...

Porque duele mas una acción o una NO acción, que mil palabras...
Porque cuando tienes la razón y no te dan ni el beneficio de la duda, duele...
Porque si en el momento donde se debió preguntar, no se pregunta, se calla para siempre.
Porque si no le dolió, el dolor del prójimo, no se alegre tampoco de su alegría.
Porque si no se avergüenza de que, quien fuere, avergüence su familia, no tiene vergüenza. 
¿Qué si usé hombro de agua? Es su incógnita. Sí, dos fueron. Porque los de sangre no creyeron o no quisieron creer...
¿Qué si aún siento la rabia por dentro? Es su inquietud. Sí, intacta, y la seguiré sintiendo.
¿Qué si al mirar al bandido no me acuerdo del delito? Es su pregunta. No, no hace falta mirarlo, porque el delito no es su presencia, es él, y él es un recuerdo, y los recuerdos se silencian, pero no se borran, por desgracia.
¿Qué si me siento sucia? Es la interrogante. Le respondo con una pregunta: ¿no se siente sucia usted de tocar o ser tocada por basura?
¿Qué si me dolió la ignorancia? Es su preocupación. Le suplico y no se preocupe, que la ignorancia me enseñó.
¿Qué si le respeto? Quisiera usted saber. No, no suelo dar lo que no recibo...
¿Qué si aún la quiero? Es su duda, con el amor hago excepción, y aunque no reciba lo doy, porque al igual que la SANGRE se encuentra en el corazón. 

...QUE LA SANGRE


Emma Eunice

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